Para discutir la reducción del Congreso

El miércoles pasado, el PRI presentó su propuesta de consulta popular en 2015, para preguntar a los ciudadanos sobre el recorte de 100 diputados y 32 senadores plurinominales.

Luego del anuncio circularon opiniones acerca de su viabilidad (no se pueden someter a consulta temas de índole electoral). Me parece acertada la interpretación de Leo Zuckerman en el sentido de que la consulta del PRI tiene fines meramente estratégicos. Sin embargo, me parece conveniente examinar los argumentos que han surgido a favor y en contra de dicha propuesta, pues existen concepciones erróneas sobre el tema.

En 2010, Javier Aparicio y yo analizamos la reducción de diputados plurinominales en el libro Debatiendo la Reforma Politica (Capitulo 2). Como enfatizamos en dicho capítulo, nuestro interés no era discutir la iniciativa con criterios normativos, sino más bien positivos: “¿Contribuyen o no éstas propuestas al propósito que se pretende lograr—sea este el dotar de mayor eficacia o mayor representatividad al cuerpo legislativo?”. Así pues, dejo de lado la discusión sobre si es mejor eficacia o representatividad (véase la reciente declaración del Consejero Presidente del INE).

[No abordo los argumentos sobre “el ahorro que tendríamos al disminuir los pluris” ni el que éstos últimos “no representan a nadie”].

1. Dismunuir diputados plurinominales aumentaría la probabilidad de formar mayorías.

En su libro México, la gran esperanza, el entonces candidato Peña Nieto motivó su propuesta de la siguiente manera:

Otra alternativa que, aunque ha sido marginal en la discusión, también favorecería la formación de mayorías sería la eliminación de 100 diputados de representación proporcional. Esta medida aumentaría la probabilidad de alcanzar mayorías ya que se incrementaría la proporción de diputados electos por el principio de mayoría relativa, facilitando al partido que gane el mayor número de distritos alcanzar más del 50% de la representación en la Cámara de Diputados

Para evaluar dicha afirmación, en nuestro capítulo planteamos varios escenarios hipotéticos (una versión preliminar está disponible aquí). Uno de ellos fue precisamente cuál sería la conformación de la Cámara de Diputados en 2006 y 2009 si existieran 100 diputados plurinominales en lugar de 200. Los resultados arrojaron que el tamaño de las bancadas de los partidos políticos permanecería casi igual. Así, la probabilidad de obtener mayorías es practicamente nula.

Por cierto, la conclusión es la misma si utilizamos los resultados de la elección de diputados de 2012:

Curules MR (Observado) Curules RP (observado) Curules RP (hipotético) %Total (observado) %Total (hipotético)
PAN 52 62 38 0.228 0.225
PRI 158 49 8 0.414 0.415
PRD 56 44 27 0.2 0.2075
PT 8 11 6 0.038 0.035
PVEM 19 15 9 0.068 0.07
MC 7 9 6 0.032 0.0325
NA 0 10 6 0.02 0.015

*Los resultados hipotéticos asumen 100 diputados plurinominales en lugar de 200.

La literatura en Ciencia Política muestra que entre más diputados plurinominales haya, mayor será la proporcionalidad del sistema electoral, y viceversa. Entonces, ¿por qué no observamos cambios al variar de 200 a 100 el número de diputados plurinominales? La razón es que el efecto de aumentar o disminuir el número de curules plurinominales en México depende del grado de sobrerrepresentación en el componente de mayoría relativa. Por ejemplo, si algún partido tuviera una sobrerrepresentación mayor a 20%, el efecto de cambiar el tamaño de la Cámara sería más pronunciado que si un partido tuviera una sobrerrepresentación de 5%. En este último caso, el efecto sería prácticamente nulo. Además, en el componente de representación proporcional, la distribución de 100 o 200 curules produce resultados prácticamente iguales. Dado que en México existe un tope que limita la sobrerrepresentación a tan sólo ocho puntos porcentuales, el efecto de disminuir en 100 el número de curules plurinominales es muy pequeño.

1.A. “Al PRI le conviene reducir el tamaño de la Cámara”

(Texto añadido el 23 de agosto de 2014)

Esta semana, el diario Milenio publicó un ejercicio que arroja resultados distintos a los de la sección anterior. Dichos resultados sugieren que disminuir el tamaño de la Cámara se traduciría en un mayor porcentaje de curules para el PRI.

Tomemos como ejemplo la elección de 2012. Los resultados oficiales publicados por el IFE (pueden consultarse aquí) son los siguientes:

PARTIDO VTE VNE MR RP TOTAL %TOTAL
PAN 25.91 27.28 52 62 114 22.8
PRI 31.9 33.59 158 49 207 41.4
PRD 18.37 19.35 56 44 100 20
PT 4.58 4.83 8 11 19 3.8
PVEM 6.1 6.43 19 15 34 6.8
MC 4 4.21 7 9 16 3.2
NA 4.08 4.29 0 10 10 2
 Total 94.94 100 300 200 500 100

*VTE=Votación Total Emitida; VNE=Votación Nacional Emitida.

En primer lugar, Milenio reproduce de manera incorrecta el número de curules que le fueron asignadas a los partidos políticos (las primeras dos columnas de la tabla de abajo).

PARTIDO TOTAL (MILENIO) %TOTAL (MILENIO) HIPOTETICO %HIPOTETICO
PAN 114 22.8 83 20.75
PRI 213 42.6 188 47
PRD 101 20.2 80 20
PT 14 2.8 9 2.25
PVEM 28 5.6 21 5.25
MC 20 4 14 3.5
NA 10 2 5 1.25
Total 500 100 400 100

En segundo lugar, los resultados de su escenario hipotético son imposibles de observar en la realidad. De acuerdo con la ley electoral, ningún partido puede tener un porcentaje de curules mayor al 8% de su Votación Nacional Emitida (VNE). Esto quiere decir que el PRI no puede tener más de 33.59%+8%=41.59% del total de curules (es decir, 41.59%*400=166 curules). Sin embargo, según Milenio, el PRI obtendría 188 curules o 47% de la Cámara.

La persona que realizó los cálculos de Milenio no aplicó correctamente las reglas de asignación de curules previstas en la ley electoral. Si lo dudan, los invito a que hagan la asignación por ustedes mismos siguiendo los pasos descritos en este documento del IFE.

2. Se facilitaría la negociación al existir menos actores con veto

Existe otro mecanismo por el cual disminuir diputados podría facilitar las negociaciones en el Congreso. En nuestro capítulo escribimos:

Si se mantiene todo lo demás constante, las posibilidades de lograr un acuerdo o coalición estable aumentan conforme el número de partidos o actores con poder de veto disminuye (Haggard y McCubbins, 2001; Tsebelis, 2002). Sin embargo, esto no es necesariamente cierto cuando los diputados se disciplinan con su liderazgo partidista. Cuando el partido del Presidente no dispone de una mayoría legislativa, negociar con partidos muy disciplinados constituye una clara desventaja, independientemente del tamaño de la Cámara o del número de partidos. Por el contrario, en un congreso fragmentado, una menor disciplina partidista “tiene ventajas para los Presidentes, pues les permite tratar de tentar a los miembros de otros partidos para que los apoyen; de esta manera, los Presidentes normalmente no se enfrentan a mayorías disciplinadas decididas a cerrarles el paso” (Mainwaring y Shugart, 2002: 90).

Así, considerando que bajo las condiciones actuales es difícil que el Presidente logre tener mayoría en la Cámara, para que una reducción en el tamaño de la Cámara favoreciera la negociación de manera significativa, tendría que implicar o bien un disminución en el número efectivo de partidos, o bien estar acompañada de menor disciplina partidista. En este sentido, vale la pena recordar que un elemento que podría contribuir a debilitar la disciplina partidista es la reelección consecutiva de legisladores.

Cuando Javier Aparicio y yo escribimos el texto, no contemplamos que unos años después se permitiría la reelección de legisladores. Ahora parecería tener más sentido el argumento. Los expertos en reelección podrán decirnos si la reelección “limitada” de la reciente reforma política producirá la “indisciplina” necesaria para que el número de actores con poder de veto disminuya –y en consecuencia, las negociaciones sean más sencillas.

3. Si deseamos reducir el congreso, reduzcamos diputados plurinominales y uninominales

Algunos especialistas piensan que podría reducirse la Cámara de Diputados sin afectar la proporcionalidad del resultado. Por ejemplo, sobre la iniciativa del entonces Presidente Calderón, Woldenberg (2010) afirmó en su momento:

Se había especulado con la posibilidad de suprimir cien plurinominales, con lo cual se reforzaría la tendencia a la sobre y la subrepresentación. Con 240 y 160, respectivamente, en términos de representatividad no existiría modificación alguna.

Por cierto, Woldenberg repitió el mismo argumento en la entrevista que le hizo Carmen Aristegui este jueves. En nuestro capítulo escribimos:

Paradójicamente, es la reducción en el número de las curules de mayoría –y no las de representación proporcional– la que modificaría significativamente la correlación de fuerzas en la Cámara de Diputados.

Una reducción en el número de diputados elegidos bajo el principio de mayoría relativa implica necesariamente una redistritación, la cual puede modificar notablemente la fuerza relativa de los principales partidos políticos en el Congreso. Esto se debe a que la distribución territorial de las preferencias políticas no es homogénea para cada partido. De hecho, distritos de mayor tamaño, propios de un congreso con menos asientos, pueden afectar relativamente más a aquellos partidos que tienen una base electoral regionalmente concentrada (Gudgin y Taylor,1979; Grofman y King, 2007; Taagepera y Shugart, 1989).

En el caso más sencillo, supongamos un partido que concentra la mayoría de sus votos en dos de cinco distritos electorales. Pensemos ahora que una reforma disminuye el número de distritos de 5 a 3, de modo que los dos distritos donde este partido era fuerte se fusionan en uno solo. En vez de ganar dos de cinco distritos (40%), el partido regionalmente concentrado sólo tendrá un tercio de la Cámara. Solamente si las preferencias de los votantes se distribuyen de manera idéntica de una distritación a otra –un supuesto difícilmente observable en la realidad–, el proceso de redistritación tendrá un efecto neutral en la composición relativa de la Cámara de Diputados.

Para un ejemplo concreto, véase en este post el efecto de la redistritación de 1996 en el número de diputados de mayoría del PRD.

Voto estratégico

Los resultados de arriba asumen que no habría voto estratégico por parte de los electores frente a un cambio de las reglas electorales. No me parece un supuesto descabellado. La evidencia indica que no existe voto estratégico en los sistemas mixtos una vez que se consideran los efectos de “contaminación” (véase la revisión de la literatura y el argumento de Ferrara, Herron y Nishikawa, 2005, en particular capítulo 6). Esto tiene sentido, pues se requeriría que el votante fuera muy sofisticado para ejercer un voto estratégico. Para que dicho voto exista se requiere que los votantes entiendan el funcionamiento del sistema electoral y actúen en consecuencia. En México, los ciudadanos apoyan la idea de reducir diputados, pero desconocen cuál es su número; dudo mucho que sepan cómo se asignan los diputados de RP (muchas personas políticamente sofisticadas también lo ignoran).

En suma

Existe una discusión interesante sobre si a México le conviene un sistema político eficaz o representativo. No tengo opinión clara al respecto; creo que existen buenos argumentos a favor de uno u otro.

Si nos pusiéramos de acuerdo en que es mejor que el sistema sea eficaz y decidimos privilegiar la formación de mayorías, disminuir el número de diputados plurinominales no ayudaría en nada: No aumenta la probabilidad de gobiernos de mayoría.

Sin embargo, disminuir diputados plurinominales sí podría facilitar las negociaciones en el Congreso en caso de que la disciplina partidista se “relajara” como consecuencia de la reelección. Los expertos podrían decirnos sus predicciones.

Uno de los temas que enarbola el gobierno es el Pacto por México. Si se pueden aprobar reformas de “gran calado” sin mayorías en el Congreso, ¿por qué deberíamos disminuir los diputados plurinominales? Me parece que Leo Zuckerman interpreta correctamente el cálculo estratégico del PRI.

Replicación (en Stata)

clear all

*-2012-
*Observed
asignadipi PAN PRI PRD PT PVEM MC NA, ///
	ssd(52 158 56 8 19 7 0) ///
	voteshare(.259 .31893 .18374 .04585 .06104 .03998 .0408)

matrix MR0 = r(SSD)
matrix RP0 = r(List)
matrix Tot0 = r(Total)/500

*Hipotetico
asignadipi PAN PRI PRD PT PVEM MC NA, ///
	ssd(52 158 56 8 19 7 0) ///
	voteshare(.259 .31893 .18374 .04585 .06104 .03998 .0408) ///
	prsize(100)

matrix MR1 = r(SSD)
matrix RP1 = r(List)
matrix Tot1 = r(Total)/400

matlist (MR0 , RP0 , RP1 , Tot0 , Tot1)

3 thoughts on “Para discutir la reducción del Congreso

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