Debate: Los operativos conjuntos y la tasa de homicidios

Esta entrada es la primera bajo la categoría “LUCHA LIBRE“.

Introducción

Los efectos de la llamada “guerra contra el narcotráfico” han sido motivo de discusión entre especialistas. El debate entre Fernando Escalante, José Merino y Guillermo Rosas sobre los efectos de los operativos conjuntos en el aumento de la violencia en México tiene dos componentes metodológicos. Primero, la distinción entre correlación y causalidad. Dejando aparte el alegato de Escalante en el sentido de que él y Merino abordan fenómenos distintos, el mantra “correlación no implica causalidad” está muy presente en el intercambio (más sobre este punto en la siguiente entrada de la categoría).

El segundo componente del debate es el uso de técnicas estadísticas para hacer inferencias causales. Merino implementa el método de emparejamiento (matching), una técnica que ha ganado popularidad en Ciencia Política luego de este artículo en Political Analysis.

Guillermo Rosas encuentra algunas debilidades en el análisis de Merino. Primero, subraya que el método de matching no garantiza una inferencia causal correcta si se omite del análisis algún determinante en la propensión a intervenir. Rosas considera que es difícil sustentar que la propensión a implementar un operativo conjunto dependa sólo de la tasa de homicidio en el año inmediato anterior, como supone Merino.

Segundo, Rosas argumenta que es muy probable que el análisis de Merino adolezca de correlación serial y espacial, lo cual subestima la magnitud de los errores estándar, y por lo tanto produce pruebas de hipótesis erróneas.

Finalmente, Rosas encuentra que no existe equilibrio en la distribución de propensiones entre las observaciones con operativo conjunto y las observaciones sin operativo conjunto, por lo que los resultados del matching deben tomarse con mucho cuidado.

Los links dirigen a la fuente primaria donde pueden consultarse los textos completos. [El orden ha sido modificado luego de que Andrés Lajous me indicara la existencia de otro artículo de José Merino]

Primera caída

Homicidios 2008-2009. La muerte tiene permiso por Fernando Escalante Gonzalbo.

En 2008-2009 el homicidio en México se disparó por encima de toda lógica social y toda tendencia estadística previa. Fernando Escalante Gonzalbo comprueba con rigor que las muertes crecieron especialmente en los lugares en donde hubo grandes operativos militares y policiacos.

Segunda caída

Mayor presencia de la autoridad no implica más ejecuciones por José Merino.

Fernando Escalante publicó un exhaustivo análisis sobre la evolución del homicidio en México en 2008 y 2009 . Una de las principales intuiciones de su texto fue la aparente relación positiva entre operativos conjuntos y el incremento local en homicidios. Nosotros concluimos que esa relación no existe, o al menos no con la claridad esperada.

Analizando los datos anuales entre 2007 y 2010 a nivel municipal una conclusión parece emerger: no hay más ejecuciones en municipios donde hay una presencia de visible de la autoridad, lo que sí se incrementa es el número de muertos por agresiones contra la autoridad.

Tercera caída

Respuesta a José Merino por Fernando Escalante Gonzalbo.

En resumen: no tengo mucho que decir sobre el texto del señor Merino. No conozco su fuente, que claramente se refiere a fenómenos muy distintos de los que trato yo en mi artículo de Nexos. Yo hablo de homicidios entre 1990 y 2009, según la información de INEGI, el señor Merino habla de las “ejecuciones” según lo que presumo que es la base de datos de la presidencia, entre 2007 y 2010.

Acaso sea una buena noticia esa disminución de las “ejecuciones” en los municipios de Chihuahua, Sinaloa, Guerrero y demás, entre 2007 y 2010. Los homicidios aumentan, y eso no tiene vuelta de hoja.

Sí pediría al señor Merino que, por cortesía, procurase ser un poco más escrupuloso en sus afirmaciones. Dice que la correlación de que hablo en mi artículo “no existe”: para sostener esa afirmación, tendría que ir a la base de datos que tomo como referencia, y que me parece la más confiable, y hacer su análisis con ella; no puede usar otra base de datos, que se refiere a otro fenómeno distinto, porque es confundir la velocidad con el tocino. Lo repito, para que quede claro: mi texto dice que hay una correlación entre lugares de despliegue de operativos conjuntos y aumento en el número de homicidios, según los datos de INEGI; el señor Merino dice que no hay una correlación entre ejecuciones y presencia visible de la autoridad, según los datos de la presidencia. Las dos cosas pueden ser ciertas: sencillamente, no tienen nada que ver.

Sin límite de tiempo…

Los operativos conjuntos y la tasa de homicidios: Una medición por José Merino.

[Fernando Escalante] ofreció una serie de gráficos descriptivos sobre la evolución de las tasas de homicidios en los estados en los que hubo operativos conjuntos versus el resto […] Este tipo de gráficos pueden mostrar una tendencia en los datos, la cual puede implicar o no una correlación estadística o una relación causal. Nada más […] La intención del presente artículo era utilizar herramientas estadísticas de otro tipo, que sí permiten establecer relaciones causales, para concluir que Escalante se había equivocado, que no existía causalidad entre operativos conjuntos y aumentos en la tasa de homicidios. No fue así. La conclusión central de mi análisis es que con los métodos adecuados las intuiciones de Escalante se confirman: los operativos conjuntos sí han causado incrementos en las tasas de homicidios en los estados donde han ocurrido.

Relevos australianos…

Los números de la guerra: ¿error de cálculo político o estadístico? Respuesta a José Merino por Guillermo Rosas.

El artículo de José Merino (“Los operativos conjuntos y la tasa de homicidios: Una medición”) acerca del impacto de los “operativos conjuntos” del gobierno federal sobre el nivel de violencia homicida sitúa el debate sobre las consecuencias del combate al narcotráfico en una lógica netamente causal mediante el uso del “método de emparejamiento”. Merino propone que este debate no debe basarse meramente en la insinuación, que debemos admitir nuestro interés en descubrir relaciones de causalidad, y que en consecuencia debemos recurrir a métodos de ajuste estadístico que permitan construir inferencias causales correctas.

Celebro la sofisticación que Merino aporta a este debate, pero no estoy convencido de que el efecto inequívoco de la intervención militar haya sido un aumento desmedido en el número de muertes violentas. Lejos de afirmar que el método de emparejamiento permita inferencias causales correctas, sostengo que es necesario desmenuzar sus supuestos para entender que quedan trabas que impiden estimar el efecto de las intervenciones armadas. Quizás algún día logremos estimar los efectos a corto y largo plazo de las intervenciones militares sobre la violencia homicida; por el momento, el argumento de Merino no arroja los “números de la guerra” atribuibles a los operativos conjuntos. 

Leave a Reply